Me gusta tomarme unos chupitos de tequila cuando salgo con mis amigas, disfrutar de tantos magostos, carnavales, con la bebida necesaria, para disfrutar de un buen día. Me gusta girarme en el cine y ver las caras de las personas que están viendo la misma película que yo, me gusta verlo por la calle y sonrojarme, ser incapaz de estar a su lado, me gusta aprovechar cada momento de la vida al máximo, o por lo menos, intentarlo. Soñar por las noches, pensar en él antes de dormirme, o simplemente pensar en todas las cosas buenas que me han pasado a lo largo del día, y al instante, estar dormida, me gusta estar pasmando en las clases que menos me interesan, y que cuando me pregunten, contestar sin más, y hacerlo bien. Me gusta pensar siempre en positivo, aunque desgraciadamente yo hago lo contrario. No me gusta, tener la marca de la almohada en la cara nada mas levantarme, ni estar de mala ostia, siempre las pago con la gente que no tiene culpa, no me gusta irme de viaje, y que haya un atasco enorme.
Me gustaría ser capaz de arriesgarme a todo tipo de cosas, de no tener miedo a nada, tirarme por un puente tantas veces como sean necesarias, caerme y volverme a levantar. Probar todo tipo de cosas, desde hacer paracaídismo, hasta poder llegar a la luna.
martes, 31 de enero de 2012
viernes, 13 de enero de 2012
[]
Hay días en el que uno no se levanta con ganas de sonreír, y mucho menos de hacer sonreír a los demás, esos días donde la realidad parece tener un solo punto de vista, el negativo.
No es falta de inspiración, es el mal rollo que alguien te contagia o esa sensación de que el mundo, ya no esta para bromas. En esos días en los que trabajamos intentando hacer sonreír ha este país, tenemos un pacto. Y sin previo aviso, y sin que nadie se de cuenta, al primer síntoma de que el mal humor nos está ganando la batalla, nos encontramos allí, donde algunos dicen que el maestro descansa, nos damos ánimos, que si estás mas delgado, que si tú estás mas joven, a ti te está creciendo el pelo, si estás más gracioso, y fingimos reírnos como si fuera nuestra primera vez, y así pasamos el rato, hasta que finalmente alguien, hace una pregunta: Maestro, se puede ver cada día el lado bueno de todo? ...
Que nada nos quite nuestra manera de disfrutar de la vida.
No es falta de inspiración, es el mal rollo que alguien te contagia o esa sensación de que el mundo, ya no esta para bromas. En esos días en los que trabajamos intentando hacer sonreír ha este país, tenemos un pacto. Y sin previo aviso, y sin que nadie se de cuenta, al primer síntoma de que el mal humor nos está ganando la batalla, nos encontramos allí, donde algunos dicen que el maestro descansa, nos damos ánimos, que si estás mas delgado, que si tú estás mas joven, a ti te está creciendo el pelo, si estás más gracioso, y fingimos reírnos como si fuera nuestra primera vez, y así pasamos el rato, hasta que finalmente alguien, hace una pregunta: Maestro, se puede ver cada día el lado bueno de todo? ...
Que nada nos quite nuestra manera de disfrutar de la vida.
jueves, 5 de enero de 2012
Recuerdo la noche de reyes de mi pequeña infancia.
1º asistia en el encuentro con lo Reyes en el pabellón, recogia mi regalo toda ilusionada, y pensaba que eso solo era el principio, llegaba a casa corriendo y le comunicaba a toda la familia lo que me había dado el Rey Mago, toda ilusionada. Le contaba a mis padres y hermano, todo lo que esperaba que me trageran los Reyes Magos, y mientras cenabamos todos, siempre cantaba alguna cancioncilla, toda emocionada por esa noche tan mágica que se acercaba para mi y para todos los niños. Nunca me olvidaba de dejar 3 vasitos de leche encima de la mesa de la cocina, acompañandolo con los dulces (turrones,bizcochos) de la casa, también dejaba 3 tazos de leche en las escaleras que daban al jardín para sus 3 supuestos camellos, y nunca nunca me olvidaba de poner el zapatito debajo de mi arbol, y de la casa de mis tias. Al terminar esa noche, me iba a cama con la ilusión de dormirme pronto despertarme y ir corriento debajo del arbol haber si me traia todo aquello que pedía.. pero siempre me pasaba lo mismo, con todos los nervios acumulados en mi cabeza, nunca daba dormido, mientras, cerraba los ojos. No queria escuchar, ni un paso, ni un triste sonido, tenía miedo de ellos, y al mismo tiempo alegría... Al pasar esa larga noche que se hacía para mi, me levantaba temprano, iba corriendo a ver el arbol, y si veia todos los regalos debajo, despertaba a todo el mundo de la casa, gritando, cantando... Abría los regalos rapidisimamente y veía que me traían todo lo que quería, y sonreía una y otra vez.
Ahora sin esa mágia de la navidad, todo cambió... no es ni la misma ilusión, ni la misma alegría, ahora solo me queda ver a los pequeños de la casa,pensar que existe todo eso, y que tengan esa cosa, que hace que la navidad sea mágica.
1º asistia en el encuentro con lo Reyes en el pabellón, recogia mi regalo toda ilusionada, y pensaba que eso solo era el principio, llegaba a casa corriendo y le comunicaba a toda la familia lo que me había dado el Rey Mago, toda ilusionada. Le contaba a mis padres y hermano, todo lo que esperaba que me trageran los Reyes Magos, y mientras cenabamos todos, siempre cantaba alguna cancioncilla, toda emocionada por esa noche tan mágica que se acercaba para mi y para todos los niños. Nunca me olvidaba de dejar 3 vasitos de leche encima de la mesa de la cocina, acompañandolo con los dulces (turrones,bizcochos) de la casa, también dejaba 3 tazos de leche en las escaleras que daban al jardín para sus 3 supuestos camellos, y nunca nunca me olvidaba de poner el zapatito debajo de mi arbol, y de la casa de mis tias. Al terminar esa noche, me iba a cama con la ilusión de dormirme pronto despertarme y ir corriento debajo del arbol haber si me traia todo aquello que pedía.. pero siempre me pasaba lo mismo, con todos los nervios acumulados en mi cabeza, nunca daba dormido, mientras, cerraba los ojos. No queria escuchar, ni un paso, ni un triste sonido, tenía miedo de ellos, y al mismo tiempo alegría... Al pasar esa larga noche que se hacía para mi, me levantaba temprano, iba corriendo a ver el arbol, y si veia todos los regalos debajo, despertaba a todo el mundo de la casa, gritando, cantando... Abría los regalos rapidisimamente y veía que me traían todo lo que quería, y sonreía una y otra vez.
Ahora sin esa mágia de la navidad, todo cambió... no es ni la misma ilusión, ni la misma alegría, ahora solo me queda ver a los pequeños de la casa,pensar que existe todo eso, y que tengan esa cosa, que hace que la navidad sea mágica.
miércoles, 4 de enero de 2012
.
Y ahora es cuando me toca abrir los ojos, ya dije que me dí cuenta de las cosas, que me quite esa benda, que con ella solo conseguía hacer tonterias, pero si digo la verdad, no la quite del todo bien, realmente no abrí los ojos con quien tenía que abrirlos, con esa persona que me importaba, y que realmente me importa. Me deje llevar por las palabras que me decía, por las sonrisas, besos y abrazos, me deje llevar por todo, menos por la verdadera realidad de aquella situación. Era una persona diferente, cariñoso, con fuerza de voluntad, humilde.. él mismo decía, que lo importante era adentro, no lo de afuera, pero me doy cuenta que no.
Ahora solo pretendo olvidarme de todo, de eses momentos que fueron inolvidables, y desgraciadamente lo serán siempre. Nunca conseguiré olvidarlo del todo, siempre va a estar ese agujero en mi corazón, me va doler verlo pasar delante mia sin poder hablarle, por miedo a equivocarme, de no atreverme.. en ese momento, todo estará roto, solo habrá recuerdos para mi, mi boca se llenara de palabras que me harán llorar, mientras mi alma suspirará.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)